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Corte de Apelaciones acoge recurso de nulidad en contra de sentencia que rechazó acción subsidiaria de despido injustificado

15 de septiembre de 2022

El despido resulta más consistente con una medida de eficiencia aparejada al desempeño del trabajador y, en tal sentido, el tribunal de la instancia yerra al estimar configurada la causal de despido.

La Corte de Apelaciones de Santiago acogió el recurso de nulidad deducido por la parte demandante en contra de la sentencia que rechazó la acción subsidiaria de despido injustificado al estimar que se configuró la causal de necesidades de la empresa.

El fallo señala que el despido resulta más consistente con una medida de eficiencia aparejada al desempeño del trabajador y, en tal sentido, el tribunal de la instancia yerra al estimar configurada la causal de despido, debiendo acogerse el recurso en este primer apartado, resultando innecesario pronunciarse sobre las restantes infracciones denunciadas, por cuanto su aplicación devienen sólo como consecuencia de la declaración del despido improcedente, según se dispondrá en la respectiva sentencia de reemplazo.

Consulte sentencia analizada por Microjuris a continuación.

(Fuente: Destacados del Editor, Microjuris)

Tribunal: Corte de Apelaciones de Santiago
Sala: Décima
Colección: Jurisprudencia
Cita: ROL:58-22, MJJ327776
Compendia: Laboral

VOCES: – LABORAL – DESPIDO INJUSTIFICADO – NECESIDADES DE LA EMPRESA – CARTA DE DESPIDO – SISTEMA DE SUBSIDIO DE CESANTIA – RECURSO DE NULIDAD – RECURSO ACOGIDO – SENTENCIA DE REEMPLAZO –

Es en condiciones de crisis cuando resulta más atingente exigir a la causal de «necesidades de la empresa» la objetividad que la fundamenta, a fin de que no baste sólo con invocar las «condiciones de la economía» como una habilitación genérica y a priori para legitimar despidos que tengan en vista la mera reducción de costos o la posibilidad de deshacerse de trabajadores con un desempeño inferior al esperado. En conclusión, con los hechos acreditados, el despido resulta más consistente con una medida de eficiencia aparejada al desempeño del trabajador y, en tal sentido, el tribunal de la instancia yerra al estimar configurada la causal de despido.

Doctrina:

1.- Corresponde acoger el recurso de nulidad deducido por la parte demandante en contra de la sentencia que rechazó la acción subsidiaria de despido injustificado al estimar que se configuró la causal de necesidades de la empresa. Al respecto, es en condiciones de crisis cuando resulta más atingente exigir a la causal de «necesidades de la empresa» la objetividad que la fundamenta, a fin de que no baste sólo con invocar las «condiciones de la economía» como una habilitación genérica y a priori para legitimar despidos que tengan en vista la mera reducción de costos o la posibilidad de deshacerse de trabajadores con un desempeño inferior al esperado. En conclusión, con los hechos acreditados, el despido resulta más consistente con una medida de eficiencia aparejada al desempeño del trabajador y, en tal sentido, el tribunal de la instancia yerra al estimar configurada la causal de despido.

2.- La causal de «necesidades de la empresa» resulta ser una excepción a la estabilidad del empleo que se funda en elementos objetivos que permiten trasladar el riesgo de la empresa al propio trabajador, contrariamente a la «ajenidad» que rige las relaciones laborales. De allí que resulte tan importante resguardar que sus fundamentos sean realmente aquellos provenientes de motivos objetivos ajenos al desempeño del propio actor, a fin de que no se convierta en una causal de libre despido pagado, otorgando una flexibilidad de salida, ajena a la normativa legal. En este sentido, la salida del actor no puede estar relacionada a su desempeño, detonante de la baja productividad de su área, ni tampoco a la falta de acreditación de su título profesional, puesto que ellos constituyen elementos subjetivos atribuibles a la conducta del trabajador la que está afecta al control de su empleadora por otro tipo de causales o medidas disciplinarias.

3.- En la especie, de la sola redacción de la carta, se desprende que la «racionalización » ha sido bastante acotada, puesto que, además de circunscribir la baja de productividad al área del demandante, describe que ésta tenía como objetivo «reestructurar los servicios que usted prestaba como Jefe de dicha área y, en definitiva, modernizar dichos servicios». Esto es relevante desde que más que una «necesidad», se entiende una «conveniencia» que no tiene que ver con el mercado ni la economía en general, sino con una simple decisión de eficiencia. Por último, las dificultades de la economía «ocasionadas por la situación sanitaria global» a que alude la sentencia impugnada
no fueron aludidas en la carta, la que se circunscribió a «los cambios en las condiciones de la economía y la productividad limitada de su área».Fallo:

Santiago, cinco de septiembre de dos mil veintidós.

VISTO:

Ante el Primer Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago, se substanciaron estos autos RIT Nº T-85-2021, caratulados «Loza con Veterquímica S.A.», sobre tutela laboral con ocasión de despido por represalia y -en subsidio- despido indebido y cobro de prestaciones, interpuesta por Anthony Ysrael Loza Díaz, en contra su ex empleador Veterquímica S.A.

Por sentencia de veinte de diciembre de dos mil veintiuno, se rechazó en todas sus partes la acción principal de tutela, además de la subsidiaria de despido improcedente y cobro de prestaciones, sin costas.

En contra de esta decisión y, específicamente, por el rechazo de la acción subsidiaria, la demandante interpuso recurso de nulidad, fundado en la causal del artículo 477 del Código del Trabajo, aseverando que la sentencia, al desestimar su pretensión infringió el artículo 161 inciso 1º y 168 letra a)

del mismo cuerpo legal, además del artículo 13 de la Ley Nº 19.728.

CONSIDERANDO:

PRIMERO: Sobre la causal de nulidad invocada, refiere el demandante que el fallo ha cometido infracción a los siguientes preceptos legales:

a) Artículo 161 inciso 1º del Código del Trabajo: por cuanto la interpretación dada por el tribunal justificaría el despido por mera voluntad del empleador, apartándose del criterio objetivo exigido por la norma que explique la necesidad de racionalización y malas condiciones de mercado.

b) Artículo 168 letra a) del mismo cuerpo legal: que se debió aplicar a partir del despido improcedente.

c) Artículo 13 de la Ley Nº 19.728:

al ser un hecho no controvertido la deducción de $6.067.938 por concepto de descuento de «AFC» en el finiquito del trabajador, el cual no resulta procedente al entender injustificado el despido.

Concluye que estas infracciones legales tuvieron influencia sustancial en lo dispositivo del fallo, por cuanto, de haberse aplicado correctamente, se

habría declarado improcedente la desvinculación, dando lugar al recargo legal y restitución de descuento por aporte de AFC.

SEGUNDO: Que en atención a la causal interpuesta, conviene recordar que son hechos asentados por el sentenciador, en lo que interesa al recurso, los siguientes:

a) El actor prestó servicios subordinados para la demandada en el cargo de jefe de informática, desde el 05 de diciembre de 2011 hasta el 28 de septiembre de 2020, fecha en que se puso término a su contrato de trabajo por la causal del artículo 161 inciso primero del Código del Trabajo, esto es por «necesidades de la empresa», cumpliendo el empleador las formalidades legales;

b) La carta de despido invoca como fundamento: «una reestructuración del área de informática en la que usted se desempeñaba.

Concretamente, producto de los cambios en las condiciones de la economía y la productividad limitada de su área, se ha hecho necesario racionalizar la dotación del área de informática a fin de reestructurar los servicios que usted prestaba como Jefe de dicha área y, en definitiva, modernizar dichos servicios, los que a partir de esta reestructuración y racionalización de personal serán asumidos por otros trabajadores de la empresa con el objeto de lograr mejoras tecnológicas, mayores niveles de productividad y maximizar los recursos dentro del área en la cual usted se desempeñaba»;

c) El cargo del actor era administrar contratos de prestadores de servicios de IP, lo que podía hacerse por otra Gerencia dedicada al efecto; y que -en la práctica- los servicios de informática estaban tercerizados por lo que se tomó la determinación de hacer el ahorro respectivo.

d) La productividad del área se vio afectada, a la luz del informe de evaluación de desempeño del actor de 2019, que tuvo bajos resultados en relación al desempeño del mismo, lo que se asocia al hecho que el actor no era ingeniero informático, lo que explica el bajo desempeño y la tercerización que se efectuaba.

Con ello entendió el sentenciador que efectivamente se hacía necesaria la separación del trabajador, por ser parte de un proceso de racionalización de los recursos, por bajas a la productividad en el área

donde él se desempeñaba y teniendo presente las «dificultades de la economía de público conocimiento, ocasionadas por la situación sanitaria global».

TERCERO:

Respecto de la primera infracción que se acusa es preciso recordar que la causal de «necesidades de la empresa» resulta ser una excepción a la estabilidad del empleo que se funda en elementos objetivos que permiten trasladar el riesgo de la empresa al propio trabajador, contrariamente a la «ajenidad» que rige las relaciones laborales.

De allí que resulte tan importante resguardar que sus fundamentos sean realmente aquellos provenientes de motivos objetivos ajenos al desempeño del propio actor, a fin de que no se convierta en una causal de libre despido pagado, otorgando una flexibilidad de salida, ajena a la normativa legal.

En este sentido, la salida del actor no puede estar relacionada a su desempeño, detonante de la baja productividad de su área, ni tampoco a la falta de acreditación de su título profesional, puesto que ellos constituyen elementos subjetivos atribuibles a la conducta del trabajador la que está afecta al control de su empleadora por otro tipo de causales o medidas disciplinarias.

CUARTO: Además, de la sola redacción de la carta, se desprende que la «racionalización » ha sido bastante acotada, puesto que, además de circunscribir la baja de productividad al área del demandante, describe que ésta tenía como objetivo «reestructurar los servicios que usted prestaba como Jefe de dicha área y, en definitiva, modernizar dichos servicios». Esto es relevante desde que más que una «necesidad», se entiende una «conveniencia» que no tiene que ver con el mercado ni la economía en general, sino con una simple decisión de eficiencia.

QUINTO: Por último, las dificultades de la economía «ocasionadas por la situación sanitaria global» a que alude el sentenciador en el motivo décimo octavo del fallo que se revisa no fueron aludidas en la carta, la que se circunscribió a «los cambios en las condiciones de la economía y la productividad limitada de su área».

SEXTO:

Valga además señalar que es en condiciones de crisis

cuando resulta más atingente exigir a la causal de «necesidades de la empresa» la objetividad que la fundamenta, a fin de que no baste sólo con invocar las » condiciones de la economía» como una habilitación genérica y a priori para legitimar despidos que tengan en vista la mera reducción de costos o la posibilidad de deshacerse de trabajadores con un desempeño inferior al esperado.

SÉPTIMO: En conclusión, con los hechos acreditados, el despido resulta más consistente con una medida de eficiencia aparejada al desempeño del trabajador y, en tal sentido, el tribunal de la instancia yerra al estimar configurada la causal de despido, debiendo acogerse el recurso en este primer apartado, resultando innecesario pronunciarse sobre las restantes infracciones denunciadas, por cuanto su aplicación devienen sólo como consecuencia de la declaración del despido improcedente, según se dispondrá en la respectiva sentencia de reemplazo.

Y visto, además, lo dispuesto en el artículo 482 del Código del Trabajo, se acoge, sin costas, el recurso de nulidad deducido por la demandante en contra de la sentencia de veinte de diciembre de dos mil veintiuno, dictada por el Primer Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago, en autos RIT T-85-2021, la que se invalida y se reemplaza por la que se dicta a continuación y sin nueva vista.

Regí strese y comun íquese. Redacción ministra (s) sra. Díaz No firma el ministro señor Fernando Carreño, no obstante haber concurrido a la vista y al acuerdo, por estar con feriado legal.

N° 58-2022.-

LILIAN ATENAS LEYTON VARELA PAOLA CECILIA DIAZ URTUBIA

MINISTRO MINISTRO(S)

Fecha: 05/09/2022 12:39:50 Fecha: 05/09/2022 11:22:21

Pronunciado por la Décima Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago integrada por Ministra Lilian A. Leyton V. y Ministra Suplente Paola Cecilia Diaz U.

Santiago, cinco de septiembre de dos mil veintidós.

En Santiago, a cinco de septiembre de dos mil veintidós, notifiqué en Secretaría por el Estado Diario la resolución precedente.

Este documento tiene firma electrónica y su original puede ser validado en http://verificadoc.pjud.cl o en la tramitación de la causa.

A contar del 02 de abril de 2022, la hora visualizada corresponde al horario de invierno establecido en Chile Continental. Para la Región de Magallanes y la Antártica Chilena sumar una hora, mientras que para Chile Insular Occidental, Isla de Pascua e Isla Salas y Gómez restar d o s h o r a s . P a r a m á s i n f o r m a c i ó n c o n s u l t e http://www.horaoficial.cl

Santiago, cinco de septiembre de dos mil veintidós.

En cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 482 del Código del

Trabajo se dicta la sentencia que sigue:

Visto:

De la sentencia anulada se mantienen todos sus considerandos, con excepción de sus motivos décimo octavo, décimo noveno y vigésimo, los que se eliminan.

Y se tiene, además, presente:

1° Lo razonado en los motivos TERCERO, CUARTO y SEXTO del fallo de nulidad, los que se reproducen y a los que cabe remitirse para evitar reiteraciones innecesarias.

2|° Que estimándose improcedente el despido del actor se accederá al pago del recargo legal del 30% de la indemnización por años de servicio, sobre la base del monto no discutido establecido en el motivo tercero del fallo reemplazado.

3° Que, además, en atención a que no concurren en la especie los presupuestos fácticos que permitan imputar a la indemnización por años de servicio de la demandante, la parte del saldo de la Cuenta Individual por Cesantía constituida por las cotizaciones efectuadas por la empleadora, de acuerdo a lo previsto en los artículos 13 inciso segundo y 52 de la ley 19.728, corresponde acceder a la restitución re clamada por la suma

de $ 6.067.938.

Al respecto se hace presente que la procedencia del descuento que previene el citado artículo 13 requiere no solo que el contrato de trabajo haya terminado formalmente por las causales previstas en el artículo 161 del Código del Trabajo, sino que dicho motivo haya sido validado judicialmente en caso de impugnarse su justificación, pues de otro modo, no se satisface la ratio legis que fundamenta la consagración del instituto en cuestión, desvirtuándose con ello la intención que se tuvo en consideración para la dictación de la norma que se analiza.

Por estas consideraciones y lo dispuesto en los artículos 162 , 163 , 171 y 172 del Código del Trabajo y las demás normas aplicables, manteniéndose las declaraciones y prestaciones no afectadas por la nulidad del fallo reproducido, se declara improcedente el despido del actor y se condena a la demandada a pagar:

a) $6.976.009 por concepto de recargo legal del 30% de la indemnización por años de servicio.

b) $6.067.938, por concepto de devolución del aporte del empleador al

seguro de cesantía que fue descontado de la indemnización por años de servicio.

Acordada la decisión de acoger la demanda del actor en aquella parte que ordena la devolución de lo retenido por el empleador correspondiente al aporte al seguro de cesantía, con el voto en contra de la ministra (s) señora Díaz, quien fue de opinión de permitir dicho descuento, por estimar que se aviene mejor al sentido de la norma del art. 13 de la ley 19.728, que tenía por objeto otorgar una mayor flexibilidad de salida a las empresas y abaratar los costos del despido por el art.161 del Código del Trabajo, no pudiendo estimarse tampoco que la relación laboral haya terminado por una causal diversa.

Regístrese y comuníquese.

Redacción de la ministra (s) señora Díaz.

No firma el ministro señor Fernando Carreño, no obstante haber concurrido a la vista y al acuerdo, por estar con feriado legal.

N° Laboral-Cobranza 58-2022.-

LILIAN ATENAS LEYTON VARELA PAOLA CECILIA DIAZ URTUBIA

MINISTRO MINISTRO(S)

Fecha: 05/09/2022 12:39:55 Fecha: 05/09/2022 11:22:23

Pronunciado por la Décima Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago integrada por Ministra Lilian A. Leyton V. y Ministra Suplente Paola Cecilia Diaz U. Santiago, cinco de septiembre de dos mil veintidós.

En Santiago, a cinco de septiembre de dos mil veintidós, notifiqué en Secretaría por el Estado Diario la resolución precedente.

Este documento tiene firma electrónica y su original puede ser validado en http://verificadoc.pjud.cl o en la tramitación de la causa.

A contar del 02 de abril de 2022, la hora visualizada corresponde al horario de invierno establecido en Chile Continental. Para la Región de Magallanes y la Antártica Chilena sumar una hora, mientras que para Chile Insular Occidental, Isla de Pascua e Isla Salas y Gómez restar d o s h o r a s . P a r a m á s i n f o r m a c i ó n c o n s u l t e http://www.horaoficial.cl